BUENOS AIRES.- De la mano de un contexto externo que mostró amplia mayoría de bajas en los principales mercados internacionales, las acciones y bonos de la Bolsa porteña cerraron ayer en rojo.
El índice Merval de las empresas más negociadas perdió 1,49% y al cerrar en 3.405,92 puntos estiró la diferencia negativa al 3,34% en lo que va del año.
Entre los bonos sobresalieron las bajas del 2,50% y 1,76% en los Discount y PAR en pesos.
Los cupones PBI, en cambio, mostraron una mayor resistencia a perder posiciones y quedaron apenas un 0,06% abajo y la variable en dólares cedió 0,30%.
"Los cupones PBI en pesos y en dólares conservan un enorme potencial para los próximos meses", señala un informe de la consultora Delphos Investment.
En la Bolsa porteña los analistas coincidieron en que tanto las acciones como los bonos respondieron a una tendencia de afuera. "No ayudaron las noticias sobre la crisis en Libia y la preocupación sobre la posibilidad de que el conflicto se extienda a otros países del mundo árabe, pero tampoco favorecieron los datos relacionados a las solicitudes de empleo en Estados Unidos que subieron más de lo esperado", sintetizó un corredor de bolsa. Las acciones reunieron negocios por $ 43,49 millones y las 84 empresas que tuvieron presencia en los tableros de la Bolsa se repartieron en 15 alzas, frente a 59 bajas y otras 10 firmas sin cambios.
Crisis de deuda
Los principales mercados bursátiles de Europa cayeron 1,1% en promedio después que la rebaja de calificación de España reflotara los temores sobre la crisis de deuda en algunas economías de la Eurozona.
El índice FTSE fue uno de los más golpeados por las ventas con una caída del 1,55% y al cierre de las operaciones en la Bolsa porteña Wall Street presentaba una caída del 1,85%.
En lo que respecta al mercado cambiario local, el dólar minorista se mantuvo a $ 4,02 para la compra y $ 4,06 para la venta.
Según el informe de Puente Hermanos, a pesar de que el Banco Central adquirió cerca del U$S 100 millones, la divisa a nivel mayorista cedió dos milésimas respecto del cierre anterior para terminar cotizando a $ 4,031. Bajo este escenario, algunos balances de empresas que llegaron a la Bolsa porteña alcanzaron a amortiguar una tendencia global negativa que resulta de todas formas implacable.
A modo de ejemplo, las acciones de Molinos Río mejoraron sus ganancias un 58,4% y terminaron 0,1% abajo en $ 35,45. La alimenticia tuvo una utilidad de $ 376,2 millones en el ejercicio cerrado el 31 de diciembre pasado, con un patrimonio neto de $ 1.162 millones a fines de 2010.
Pampa Energía, por su parte, anunció una pérdida de $ 46,56 millones en 2010 (desde el mercado se esperaba $ 78 millones), que compara con una ganancia de $ 214,7 millones del ejercicio anterior. La empresa controlada por el Grupo Dolphin posee activos en los sectores de generación, transmisión y distribución de energía, se hundió 2,36% a $ 2,48.
En el ejercicio terminado el 31 de diciembre pasado, San Miguel tuvo un resultado positivo de $ 107,63 millones, una cifra que corresponde en su totalidad a un resultado ordinario y compara con la ganancia de $ 107,63 millones de 2009. (Télam-Especial)